jueves, 7 de abril de 2011

Topinambur Alimentación Sana Para Diabéticos Y Celíacos


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Ponemos a su disposición la producción de esta temporada de Topinambur (Helianthus tuberosus) una especie de antiguo uso alimenticio ya sea en nutrición sana o como delicatessen, teniendo entre sus propiedades el hecho de que no contiene gluten. Su composición química rica en azúcares, principalmente Inulina, le permite actuar como un excelente Prebiótico.

La cosecha de Topinambur es generada por pequeños productores de la Región del Bio Bío que practican el manejo orgánico.

Propiedades: Energizante, apto para personas convalescientes, ancianos y niños. Los niveles de Inulina la hacen apta para la alimentación de personas que sufren de diabetes puesto que el organismo utiliza su carbohidrato principal (la Inulina), el contenido calórico es casi nulo por lo que se utiliza como complemento en régimenes hipocalóricos.

Usos: El Topinambur es utilizado cuando no se tiene una buena digestión o se sufre de estreñimiento. Útil en la desinfección del tracto intestinal, controla el azúcar en la sangre, reduce el colesterol y ayuda a la desinfección del organismo favoreciendo el crecimiento de la flora intestinal benéfica (Prebiótico).

Recetas: El Topinambur puede ser consumido en todas las recetas que requieran papas, con idénticas modalidades. Puede ver algunas recetas AQUÍ.

Contáctenos a nuestros teléfonos o al Email y consulte por precios, volúmenes y formas de envío o solicite más información de este producto. 

Valor: 2.000 pesos por kg. El valor varía según volúmenes solicitados y regularidad de los pedidos.

Envío Mínimo (a todo el país): 5 kg.

Más información en: http://www.nuestrobiobio.cl/topinambur/

sábado, 3 de julio de 2010

Fiestas y Tradiciones de Tucapel

En la Localidad de Trupán se celebra el Festival del Arco Iris, además de la semana Trupanina y el Festival de la Laguna, a todas estas festividades acude numeroso público. Estas actividades se realizan durante los meses de enero y febrero.

El 04 de octubre se celebra en Trupán y en el resto de la comunidad de Tucapel, el onomástico de San Francisco y la tradicional Fiesta de la Cruz del Trigo.

Las celebraciones en torno a este santo varían dependiendo del lugar geográfico. Mientras en el norte del país se venera con procesiones y danzas, y en el centro se ofician misas en su nombre, en el sur los festejos se vinculan con los sembrados de trigo.

También en septiembre y febrero se efectúa la Fiesta del Rodeo organizado por el Club de Rodeo de Huépil.

El Festival del Cóndor se celebra en Tucapel; y en Huépil se conmemora la Fiesta de la Virgen que se celebra el 25 de diciembre. En los meses de enero y febrero se celebra la Semana Huepilina.

jueves, 5 de febrero de 2009

Escudo de Armas de Tucapel


En campo de plata una mano derecha con su antebrazo, todo de carnación, mostrando su palma, saliente de la punta, empuñando un arcoiris puesto en la faja arqueada, llena de cuatro burelas de los siguientes esmaltes de arriba hacia abajo (desde el jefe hacia la punta): gules, oro, sinople, y azur.

Timbre: corona mural de oro, mazonada de sable, realzada por las 16 almenas, de las cuales sólo 9 vistas.

Atractivos de Tucapel


Bocatoma Tucapel: 2 kilómetros antes de llegar a Tucapel está la bocatoma del canal Laja-Diguillín. Allí también está el balneario municipal, que aprovecha las aguas del río Laja. Está implementado con agua potable, luz eléctrica y casetas sanitarias. El lugar es apto para la pesca y el baño. Cuenta con medio centenar de sitios de camping rodeados de frondosos árboles.

Tucapel Urbano: Esta localidad se caracteriza por su plato típico: salmones del río Laja, los cuales se pueden degustar en varios restoranes de Tucapel. Además, está el fuerte de Tucapel fundado en 1725 por Gabriel Cano y Aponte como una manera de acortar el frente con los mapuches.

Huépil: En sus alrededores están los ríos Huépil y Cholguán.
En este lugar se celebra el 25 de diciembre la fiesta religiosa de María Santísima, visitada por una gran cantidad de devotos de diversos sectores.

Laguna Trupán: Rodeada de cerros, es un sitio especial para acampar y andar. La laguna, que tiene una profundidad promedio de 6 metros, unos 600 metros de largo y 300 de ancho, recibe agua del canal Zañartu y luego sigue su curso hasta el río Huépil. En la laguna se puede disfrutar de un tranquilo y apacible paseo en bote.

Polcura: Ubicado a 20 kms de Huépil, ahí se encuentra el río El Manco. Además, a unos 9 kms está la laguna del mismo nombre, poco conocida pero de gran belleza.

En los alrededores de esta Polcura existen lugares de incalculable belleza como el sector de Mañihual de difícil acceso, en donde existen copihues y bosques nativos.

Tucapel: tranquilidad de la precordillera


La comuna de Tucapel no difiere en mucho de cualquiera de los asentamientos de la zona central del país. Es una comuna agrícola de preferencia forestal, con bellezas naturales emplazadas casi en plena cordillera de Los Andes y que no tienen mayor aprovechamiento turístico.

Sin embargo, tiene varias particularidades. No tiene una Plaza de Armas sino cuatro. La característica de esta comuna es la dispersión de sus centros urbanos en los pueblos de Huépil, Polcura, Trupán y Tucapel. Curiosamente la comuna se llama Tucapel pero el municipio está instalado en Huépil. Todo un enredo que data de fines de los años ‘60 y que motivó una profunda división entre los vecinos de las localidades involucradas.

Ubicada a 55 kilómetros al noroeste de Los Angeles, por la ruta a Antuco, la comuna tiene una población de 12 mil 20 habitantes distribuidos en 911 kms2.

Los primeros antecedentes históricos que existen de la comuna, dicen relación con la fundación del fuerte de Tucapel el año 1723, alrededor del cual los españoles, el año 1765, conformaron un pequeño pueblo.

Los diversos sectores poblados se fueron formando aledaños a la línea del ferrocarril, servicio que en la actualidad no existe pero que fue de vital importancia en la conformación de la comuna.

La población se dedica principalmente al cultivo de trigo y avena, como así a las labores forestales y crianza de ganado en pequeña escala.

Posee un número considerable de montañas y planicies onduladas en las que se encuentran los centros poblados, todos ellos dedicados principalmente a labores silvoagropecuarias.

Las aguas limpias y transparentes de sus ríos y lagunas le han dado fama a Tucapel como zona de pesca. No en vano Polcura tiene pisciculturas.

Los principales cursos de agua los forman los ríos Huépil, Cholguán, Itata, Manco, Reñico y los esteros El Piojo, Las Lomas, Los Troncos, entre otros.

También destaca las lagunas de Trupán y El Manco, la primera es ideal para la pesca y los deportes náuticos.

Historia de Tucapel


Aún cuando hoy en día el pueblo más importante lo constituye Huépil, la historia de la fundación de la comuna y de sus centros poblados está íntimamente ligado a lo que es la historia del fuerte Tucapel que dio origen primeramente al pueblo del mismo nombre y luego a la conformación de los otros tres centros pobladas llamados Trupán, Polcura y Huépil. El fuerte Tucapel fue fundado por Gabriel de Cano y Aponte en 1723, como una manera de acortar el frente con los araucanos.

Se dice que el distinguido Gobernador de Chile Colonial hizo abandonar los fuertes de la frontera para instalar Penco, Quilacoya, Yumbel, y el más oriental que correspondió a Tucapel. Según el Abate Molina, el fuerte estaba ubicado "en el estrecho que forman los riscos del río Laja y faldas de la Cordillera nevada y cierra el paso de los indios enemigos".

Seguramente el día de su fundación correspondió a un 13 de Noviembre, de ahí su nombre de Fuerte de San Diego de Tucapel. Más tarde, Antonio Guill y Gonzaga, entre los años 1765 y 1766 con algunas familias de españoles fundaron el pueblo en las afueras del fuerte, aunque por razones de seguridad muchos se quedaron viviendo en el interior. Por esos años se fundaron las Villas de San Luis de Gonzaga de Rere y San Carlos de Austria de Yumbel. Con el correr de los años la región, fue refugio de bandidos. Los Pincheira extendían sus correrías desde la llamada isla de la Laja hasta San Fernando y por el lado argentino hasta San Luis.

A fines de 1821 e inicios de 1822 y debido a largas discusiones entre Freire y Benavides, este ultimo asesorado por el cura Perrebú, se produjo una reorganización de las fuerzas de montoneros, los que destruyeron gran parte de esta hermosa región. Así desaparecieron consumidas por las llamas, los poblados de Los Ángeles, Nacimiento, Purén, Santa Bárbara y Tucapel Nuevo.

La zona quedó como si jamás hubiese sido habitada. Posteriormente a este desastre tanto el fuerte como el pueblo comenzó a ser reconstruido lentamente, que nuevamente fue incendiado, en 1852. Fue entonces cuando el Presidente envió a don Joaquín Villarino (que no era ingeniero civil pero trabajaba en el ramo), con la misión de buscar el lugar más adecuado para fundar un pueblo. Visitó muchas localidades, terminando por informar que el lugar más adecuado era el noreste del Fuerte. Esto habría sucedido el 12 de octubre de 1854. El fuerte mantuvo una guarnición hasta después de la guerra del Pacífico, pues aún existían problemas con los Araucanos. La Municipalidad existe por un Decreto firmado por el presidente don Jorge Montt, que creó varios Municipios pero formando parte del Departamento de Rere, del cual se separó al finalizar el primer cuarto de siglo, pasando a formar parte de la provincia de Ñuble. Posteriormente y debido a la reestructuración producto de la regionalización del país, pasó a formar parte de la provincia de Biobío. Hasta el año 1967, Tucapel fue la capital de la comuna, con un buen edificio municipal y tesorería, pero por disposición del Presidente Eduardo Frei, esta fue trasladada a Huépil. Anteriormente la Municipalidad jamás había funcionado allí, solamente lo había hecho la tesorería por un corto tiempo, cuando ésta estuvo a cargo del Sr. José A. Márquez. Dentro de la historia y desarrollo de la comuna un papel fundamental le cupo al servicio de ferrocarriles. ramal de trocha angosta que derivaba de la estación de Monteáguila hacia el oriente hasta la estación de Polcura, el que fue fundado alrededor del año 30, según algunas fuentes ligadas al quehacer ferroviario.

Fue fundamental en el desarrollo y dinamismo de la zona puesto que era el medio de transporte que permitía sacar los principales productos del sector (cereales y madera) hacia el mercado nacional. También era el principal medio de transporte de los habitantes del sector. El desarrollo del ferrocarril está estrechamente ligado al desarrollo de Huépil como el principal centro urbano y comercial de la comuna, dado que constituía una de las principales estaciones del ramal.

En cambio, Tucapel quedó fuera del trazado ferroviario y ello determinó en gran medida el desperfilamiento y desplazamiento como principal centro urbano. A través del transporte terrestre se efectuaba la combinación de pasajeros provenientes de Tucapel con el tren, vía la estación de Huépil. El rol de Huépil, como una de las estaciones principales del ramal fue haciendo que se concentrara en torno a ella el comercio y los servicios dado el dinamismo económico que fue logrando. Todos estos fenómenos fueron las causas de que la comuna se fuera concentrando y desarrollando en torno a Huépil.

Laguna de Trupán


De acuerdo a la recopilación de leyendas en la biblioteca pública de Huépil, en la comuna de Tucapel, existe una curiosa leyenda que explica el origen de la laguna de Trupán, situada en la localidad del mismo nombre, en plenos faldeos cordilleranos.

Según este relato, en ese lugar no había ningún cuerpo de agua. Sin embargo, hace muchos años, cuando unos mapuches jugaban a la chueca o palín en el mismo lugar hubo una gran pelea donde murió el hijo del lonco.

Por eso, éste maldijo la cancha para que nadie pudiera jugar en ese lugar.

Fue así que cuando el grupo de iba del lugar, a uno de los mapuches presentes le dieron ganas de orinar. Fue tanto lo que hizo que en el mismo lugar se formó la laguna Trupán, impidiendo el uso deportivo de esa parte, tal como lo había afirmado el indignado jefe indígena.

Por eso, se asegura en el relato, en las noches de luna llena se escucha cómo orina el mapuche.